"Desde hace mucho tiempo que pedimos individualmente la atención del Estado Municipal, del Gobierno y de la Nación, pero solo recibimos ayudas esporádicas y que pronto se acaban", comentó Denis, quien sufrió 9 años de violencia, intentos de femicidio y desamparo institucional.
Algunas de las mujeres que llegaron desde distintas zonas de la ciudad han pasado por las mismas experiencias. Sufren años de violencia y se mantienen en esa situación por falta de oportunidades para escapar. "Cuando te pegan, insultan, maltratan y humillan durante años, te acostumbrás, solo deseas que tus hijos no la pasen mal, entonces te quedas por un plato de comida o un techo", manifestó una de las mujeres allí reunidas.
Pero muchas de ellas, denunciaron, huyeron de la violencia, y hoy se encuentran en dificultades similares: Años de sumisión las llevaron a no tener instrucción o antecedentes laborales, por lo que encontrar un trabajo es una verdadera hazaña. Viven de la asignación universal, y eso solo les permite comer apenas, por lo que se mudan a ranchitos de palos de madera, techos de nylon y pisos de tierra. Algunas ni siquiera tienen baño, cocina o garrafa y hacen de comer prendiendo fuego día y noche.
Pero no solo la violencia de parejas es común, sino también la agresión sexual que sufren niñas y adolescentes por hombres allegados o familiares. " Cuando una madre descubre que su hija fue abusada, y luego que está embarazada, se derrumba por completo. Mil preguntas aparecen, y el apoyo es indispensable para sostener la niña y seguir viviendo", asegura Roxana.
¿Qué hace el Estado en esta situación? Nada. Pareciera que solo asiste en casos puntuales y ante la demanda, pero no existe un programa que brinde contención a la niña y a la madre, patrocinio legal para meter preso al violador, y asistencia permanente. Está claro que una niña de 12 o 13 años no puede salir a trabajar para mantener a un bebe, así que, es imposible pensar que pueda proveerle de pañales o leche.
La mayoría de las niñas abusadas en San Luis, no son debidamente informadas a tiempo sobre el ANP (ABORTO NO PUNIBLE) o interrupción legal del embarazo en casos de violación o peligro de la madre, a pesar de estar especificado en el Art 86 del Código Penal, y existir un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que lo respalda.
Las mujeres que han logrado escapar de redes de trata con fines de explotación sexual, también integran esa nueva organización: "En mi caso me captaron de niña, nunca terminé la escuela, mis hijos nacieron en cautiverio, y no tienen documento. Salí de la red pero estoy atrapada en un mundo que me niega. Nadie sabe que hacer conmigo" dijo V.M. con lágrimas de impotencia.
Desde las comisarías que se niegan a tomar denuncias, a la justicia que no actúa con premura, las mujeres esperan poder nuclerase para generar ayudas inmediatas y que se sostengan en el tiempo. "Muchas veces vemos en las marchas organizaciones, gremios y partidos que hablan de las mujeres víctimas de violencia, pero las que sufrimos no formamos parte de esos grupos. Nadie más que nosotras sabe lo que es padecer. Esperamos que esas estructuras nos acompañen pero que nos dejen encabezar nuestra lucha". Refirió Melisa.


