Música a todo volumen, fiestas en casas particulares, motos sin escape y gritos en la vía pública: todas estas escenas ocurren a diario en la Ciudad de San Luis y quienes se ven afectados se lamentan no poder hacer nada para cesar esa anomalía.
En este sentido, las leyes son muy claras: el artículo 41 de la Constitución de la Nación Argentina (1994) garantiza “el derecho a un ambiente sano y equilibrado, apto para el desarrollo humano y establece la obligación de preservarlo”. Asimismo, en el artículo 6 de la Ley 13.512, se prohíbe a los propietarios y ocupantes de los departamentos o pisos perturbar con ruidos o de cualquier otra manera la tranquilidad de los vecinos.
Por su parte, el concejal del Frente San Luis Unido, no duda al decir que la responsabilidad de que no se esté cumpliendo la ley es del personal policial: “La policía no acciona porque no tiene decibelímetros, o si los tiene, están rotos o descalibrados”, sostuvo.
Sin embargo, desde relaciones policiales, el comisario Gabriel Molina explicó que el accionar policial ante una denuncia de este tipo es el siguiente: “El policía tendrá que tomarle los datos como para volcarlo después en una pequeña acta o informe que va a ser elevado a quien corresponda, ya sea al juez contravencional municipal o el juez contravencional provincial.”
“Si hay una denuncia formal como pasa en muchos de los casos por ruidos molestos, lo que hace el policía es, si fue dentro de la vivienda, enviarla al juez contravencional penal. Si es en la calle, al juez contravencional municipal. De todos modos, el único trabajo que hace la policía es una especie de mediación”
En este aspecto, el artículo 1070 del Código Civil argentino establece que “todo aquel que arbitrariamente se entrometiere en la vida ajena, mortificando a otros en sus costumbres o sentimientos, o perturbando de cualquier modo su intimidad, y el hecho no fuere un delito penal, será obligado a cesar en tales actividades, si antes no hubieren cesado, y a pagar una indemnización que fijará equitativamente el juez”.
No obstante, a pesar de que la ley sanciona estas conductas, muchos parecen hacer caso omiso al estado de derecho y actúan sin escrúpulos afectado a los demás.
Para concluir con el tema, el comisario Molina sostuvo que “es necesario erradicar este tipo de conductas” que están prohibidas por la ley. Además, agregó: “Lo que también está haciendo falta obviamente son campañas de concientización, trabajar desde abajo, desde los niños en las escuelas.”
Fuente: San Luis Real
