La joven le relató a la periodista Ayelen Britos que esa noche el mozo se fue y ella se quedo con las indicaciones para terminar el trabajo. El dueño la interceptó en el depósito y arrojándola a una cama que ahí había, la comenzó a tocar instándola a que se quedara por su propia voluntad. La chica se negó y el hombre trato de darle alcohol para doblegar su voluntad, pero igualmente llevo adelante el abuso.
Una vez en el salón del comercio logró salir para regresar a su casa y poder contar a su madre lo sucedido.
Su familia la acompañó a realizar la denuncia, tanto en sede policial como en el juzgado, pero aun no ha prosperado.
Según publicó el diario on line El Chorrillero respecto la intervención de la Secretaria de la Mujer del Gobierno Provincial: “Fui en búsqueda de contención, pero no encontré nada. Conté lo que había pasado, me preguntaron si estaba segura de lo que quería hacer, porque podía dejar las cosas así. Ahí me enteré que su mujer trabaja ahí, y también su abogado. No me dieron ni un papel”, sostuvo en su relato.
La denunciante no ha recibido ayuda, contención, ni patrocinio legal gratuito. Según dijo en la entrevista: vive aterrada y no puede dormir.
Informo. María José Corvalán


