Punta de Rieles es una cárcel que del sistema tradicional penal no tiene nada. Esta prisión, fundada en 2012, contiene solamente a condenados, quienes viven en una especie de pequeño pueblo. Bibliotecas, escuelas, una radio comunitaria, almacenes, cafeterías, bloqueras, panaderías y más, pueden encontrarse dentro del predio, desarrolladas y disponibles por y para los internos.
En Punta de Rieles, durante el día, los internos circulan libremente por el complejo penitenciario y hasta tienen un celular para utilizar libremente. Quienes lo visitan afirman que la vida ahí es como la rutina un pueblo cualquiera, no se nota que se trata de una cárcel salvo por el perímetro.
Además, este modelo permite que empresas cuyos propietarios estén en libertad, puedan funcionar en este pequeño pueblo, brindando la posibilidad de trabajo a más presos.
“La idea es que nosotros podamos replicar este modelo uruguayo en San Luis y aportar a la reinserción social de los jóvenes que están privados de su libertad. Lo que pasa en Punta de Rieles es realmente asombroso. Es un pequeño pueblo donde la premisa fundamental es el respeto y la no humillación”, indicó Catalfamo, y añadió: “Es un lugar de reinserción social absoluta, donde se prepara a la gente para salir. No se mira hacia adentro, sino que se mira hacia afuera en todo tiempo”.
Por su parte, Scarso señaló que “Punta de Rieles es espectacular para adoptarla al sistema nuestro. Acá es solamente para penados, por lo que yo se lo modificaría e incluiría a los jóvenes para la reinserción”, y agregó: “Sinceramente estoy sorprendido, y hay cosas que me han llamado totalmente la atención”.